5/2/11

MIGUEL TODO-PERSONAJES

MIGUEL TODO-PERSONAJES

Era Valenciano, de Valencia capital, pero le gustaba andar mucho por la zona de Benidorm, donde tenia varias novias. Bajito, con un bigotito a lo Jose Luis Vazquez, y 60 y algo años hace casi 30, resultaba ser un hombre sesenton que pasaria desapercibido, si no fuera por su viejo SEAT 850, con el que se movia entre las provincias de Valencia y Alicante, superando pocas veces velocidades de mas de tres cifras, marcados en kilometros.

Mi padre lo conocio atraves de una pintoresca amiga comun, y inmediatamente este hombre logro que mi padre sintiera una extraña atraccion por hacer negocios en la Valencia capital de principios de los 80. Fue una relacion positiva para ambos, aunque dudo que eso se pueda cuantificar en dinero. Como Miguel era electricista, empezo a hacer las instalaciones electricas de las obras y piscinas que hacia mi padre, para ganarse unas pesetillas para financiar sus viajes, y de paso, Miguel paso a convertirse en un especie de tio adoptivo, que nos visitaba regularmente, trayendo las muy apreciadas garrafas de vino peleon Valenciano a la casa.

El apodo, que por supuesto era cariñoso, se debia a que Miguel hacia de todo, y se apuntaba a un bombardeo siempre que fuera legal, y le reportase un beneficio.

Yo era todavia muy niño, y mi relacion con el era normal. Pero mis padres le apreciaban mucho, y le trataban muy bien cuando venia. A veces traia a una de sus novias, que en este caso era algo mas joven que el, a diferencia de otra del que teniamos constancia, que le sacaba unos cuantos años largos. La novia que conociamos era extranjera, y estaba jubilada. Flipaba con la cantidad de tabaco que fumaba, y la casa olia durante dias despues de sus visitas, pero poco podiamos hacer, porque no podia pasar ni 10 segundos sin fumar, y en esos tiempos, lo de prohibir fumar a las visitas no estaba en el letrero.

Miguel adoraba a sus novias, pero tenia varias relaciones a la vez, y no me extrañaria que hubiese alguna mas a medio camino entre Alicante y Valencia. Fuera de esa ruta, Miguel no salia nunca, centrandose en llegar con su vieja cafetera del punto A al punto B, con numerosas anecdotas cada vez que recorria los 130 km que hay. Lo que mas me impresionaba era el 850, que pintaba regularmente a brocha en cualquier sitio, y que retocaba siempre que no tuviera una de sus novias a la vista.

Periodicamente aparecia con el coche pintado de otro color, probablemente con la intencion de conseguir engañar a sus Dulcineas de que habia cambiado de coche.

Tenia algo de Quijotesco en su forma de ser con sus Dulcineas, y lo que sin duda tenia merito eran esos viajes en un coche que hoy no dejarian ni entrar al recinto de la ITV.

Tuve el honor, junto con mi padre, y dos garrafas de vino peleon Valenciano de la bodega del Antonet, del barrio de la Malvarosa, de hacer el mencionado viaje entre Valencia y Benidorm, en el genial dia en que mi padre se le ocurrio entregar su coche a un concesionario a cambio de un todoterreno, que le seria entregado en cuanto pagase la diferencia al concesionario.......

Lo primero que paso fue que el coche empezo a calentarse nada mas salir de la Pista de Silla, que es una especie de Circunvalacion de Valencia capital. Y para colmo, ibamos a unos muy tranquilos 60 km de media, para cabreo de los cientos de camioneros y autobuseros que nos seguian por parte del tramo, que estaba en obras. Durante el trayecto, Miguel nos conto lo que le habia pasado recientemente conduciendo el coche.

Resulta que los dos neumaticos traseros habian reventado a la vez. No estoy demasiado puesto en estadistica, y calculo de probabilidades, pero si tenemos en cuenta el gran desgaste habitual de los neumaticos de su coche, multiplicado por la cantidad media de parches en las recamaras de su coche, mas el hecho de que su coche tenia motor trasero, y todo ello dividido por el peso del coche cargado, y el estado de la calzada, tendriamos posiblidades de pinchar las dos ruedas en un mismo trayecto, pero las dos a la vez, en el mismo sitio, ya desafiaba cualquier ecuacion matematica.

Bueno, y conseguir repetir precisamente eso pocos minutos despues de hablar de ello, ya seria increible. Estariamos a unas decenas de kilometros de Cullera, viajando por la carretera nacional para evitar el peaje de la A-7, cuando horrorizados, escuchamos dos explosiones casi simultaneas de las ruedas traseras. Efectivamente, las dos ruedas estaban totalmente reventadas. Lo mejor de todo es que estaba anocheciendo, pero solo estabamos a 200 metros de un pueblo, y tras 10 agonizantes minutos, llegamos con ´Rocinante el 850 moribundo´ hasta un taller, literalmente a la entrada del pueblo, donde arreglaron las dos ruedas.

Llegamos ya de noche, tras ir por la carretera nacional bordeando la costa Alicantina, con los nervios a flor de piel, por si pasaba esto otra vez. Pero llegamos, y la cosa tuvo miga bastante tiempo. Yo quede convencido de que Miguel era un tio muy valiente haciendo esos viajes con un coche que ya entonces se consideraba algo muy retro. Miguel, de joven, habia trabajado de electricista abordo de un barco, recorriendo parte del mundo, y chapurreaba un ingles bastante convincente, que le servia para ganarse el amor de muchas mujeres maduras, con la intencion de conseguir cobijo ocasional, y un plato de comida, mas un poquillo de amor.

Le faltaban algunos dedos de sus manos, que estaban llenos de callos, y habitualmente llenos de grasa de los bajos de Rocinante ( el SEAT 850 ). Un dia nos enteramos de que su novia oficial habia muerto de un cancer, sin duda relacionado con su tabaquismo, y Miguel aparecio por la casa. Me impresiono verle llorar, y no tengo duda de que la queria mucho. Despues de eso, el Parkinson empezo a manifestarse con temblores en su cara y manos, y empezamos a verlo menos por nuestra zona.

De las ultimas veces que le vi, vino a ver a mis padres en un coche que yo sabia que no era suyo. Mis padres y mi hermano ya estaban organizando nuestra mudanza a Granada, y yo estaba solo en la casa. Me pregunto si me gustaria dar una vuelta en su ´coche´, que el tenia que hacer un recado en Benidorm, y accedi, porque estaba muerto de aburrimiento, y me gustaba estar lejos de la casa cuando no estaban mis padres. Internamente encontre comico la situacion en ese momento, pero ahora siento verguenza por haber pensado asi, porque realmente era la prueba palpable de que Miguel se quedo corto en sus objetivos.

Tras enseñarme el piso de otra de sus novias, me llevo de vuelta a mi casa, y me parece que no le volvi a ver mas de un par de ocasiones despues de eso. Sospecho que no esta ya con nosotros, y le recuerdo con cariño, porque tenia un gran corazon, y porque era todo un personaje, haciendo de Errol Flynn en los años de la España casposa de mediados de los ochenta, seduciendo mujeres extranjeras por la Costa Blanca. Curiosamente, tenia mujer y hijos en Valencia, y cuando estaba en la ciudad, se quedaba con ellos. Seguramente aun hace su ruta con su viejo Rocinante, en las noches de plenilunio, a paso de tortuga, pero firme, hacia el castillo de su Dulcinea.